Este LP contiene un tema que muchos recordaremos en las fiestas de niños y después lo que serían las Horas Locas (Venezuela): El baile de los pajaritos, tenía una coreografía muy particular y que muchas las personas imitaban unos a otros para llevar el ritmo de la canción.
En los 80s, este festival acaparó todas las atenciones a nivel mediático; participaron niños a lo largo del territorio nacional, llegando con su música a cada uno de los rincones de nuestros hogares a través de la señal de Venevisión y el programa Sábado Sensacional con la conducción, para ese entonces, de Amador Bendayán.
Héctor Eduardo Reglero Montaner (Avellaneda, 8 de septiembre de 1957), conocido artísticamente como Ricardo Montaner, es un cantante y compositor venezolano. Durante su infancia, emigró a Venezuela (Maracaibo), donde se naturalizó e inició su carrera artística de manera profesional en Caracas. A lo largo de su trayectoria, ha vendido más de 25 millones de discos en todo el mundo,siendo uno de los artistas de música hispana más exitosos comercialmente.
“Melissa Ⅲ “, es uno de los álbumes más internacionales de Melissa. Sigue habiendo en este álbum — lo mismo que en los dos discos anteriores — un repertorio de canciones que son covers en español de canciones de otros idiomas, inglés básicamente. También se ha incluido en la lista de canciones del disco los dos]duetos internacionales, que a la postre, se convertirían en temas muy conocidos de ésta cantante: el primero es, “Confesiones”, grabado junto a Jermaine Jackson, canción que rápidamente se convirtió en un éxito cuando se promocionó en la radio, y el segundo, “Cuestión De Feeling”, interpretado a dúo junto a Riccardo Cocciante. Fuente: Wikipedia
Si de recopilatorios se trata, este en la época era el disco más buscado por los temas que contenía; si no me equivoco, este disco daría entrada a una cantidad importante de recopitarios que distribuiría SonoRodven.
La discoteca City Hall en Caracas fue un ícono local nocturno, inaugurado en 1979, conocido por sus amplios espacios iluminados, su gran sistema de sonido y por ser un referente de la diversión de la época en Venezuela, además de haber sido frecuentado por artistas de fama mundial. Fue un símbolo del éxito de la vida nocturna caraqueña, con socios que marcaban un estatus social. Esta discoteca no se escapó de sacar sus mezclas para el disfrute de las personas que visitaban la discoteca.
En la madrugada del primero de enero de 1988, tras una celebración en un local nocturno de Caracas, fallece Danilo Aponte (bajista) en un aparatoso accidente de tránsito. Aponte, para el momento, militaba, a la par de Daiquirí, en un proyecto paralelo con otros dos músicos de la banda (Silvano Monasterios y Gustavo Calle), llamado “Le Cardiú Jazz Trío”. Posterior al fallecimiento de Aponte, Daiquirí incorpora a Rafael “Rafucho” Figliolo como bajista de la banda. Este disco está dedicado a “Danilo”. Fuente: Wikipedia
Los Chamos fue un reconocido grupo venezolano de música pop, formado en Caracas en 1981. El sexteto vocal (boyband) que fue diseñado por el productor musical venezolano Luis Gerardo Tovar y por el empresario José Page, entonces presidente de la empresa discográfica Velvet de Venezuela, impulsados por la popularidad del grupo puertorriqueño Menudo. Los Chamos fueron conocidos alrededor de toda América Latina. Los Chamos (junto a otros grupos juveniles de los 80, como Parchís en España, Menudo en Puerto Rico o Timbiriche en México) son considerados icono pop latinoamericano de la música de esa generación. Fuente: Wikipedia
Acá el maestro José Luis garcía, nos vuelve a deleitar con su sonido que está contenido en este LP. Aquí hay muchos músicos con renombre: Leslie Pozo, Julio Rivera (conocido como el timbalero de Guaco), Francisco Luján, Jorge Luis Chacín en su etapa como bajista, entre otros y las voces indiscutibles de Erwin Bracho y Alfredo Cabrera. La trayectoria de Carángano está llena de muchos éxitos y la banda aún sigue vigente. ¡Disfrútenlo!
“The Witch” es el segundo álbum de Ámbar, una colaboración entre la actriz y cantante María Conchita Alonso y el productor italovenezolano Rudy La Scala. Se lanzó en 1980 y fue su segunda y última colaboración. Al igual que su predecesor, el álbum Love Maniac, se grabó en inglés. Sin embargo, las tendencias ya estaban cambiando y la popularidad de la música disco de los 70 estaba llegando a su fin, por lo que este álbum está menos orientado al baile y se inclina más hacia el rock.